Los privilegios excluyentes seguirán existiendo mientras solo un pequeño círculo de la sociedad se beneficie mayormente de los bienes del Estado y del aporte de todos los sujetos conformantes de aquel.
Para comenzar, en cualquier proceso histórico se deben encontrar los participantes. No se necesitan meros espectadores, si no hacedores comprometidos con la realidad y en este caso los hay. ¡Todos somos!, pero ¿hasta qué punto queremos llegar?