Nunca seremos quienes quieran que seamos, pero tampoco podremos ser lo que queremos ser, si seguimos caminando/luchando de la misma forma, siempre nos establecemos dentro de un molde, encerradas/os tanto así que ni siquiera nos damos cuenta como criticamos a las demás por salir de lo establecido.
No existen las mujeres, no existe una concepción dada por el sexo contrario al masculino, lo que somos, lo que nos define, es precisamente eso, el no ser hombres, este concepto tan maniqueísta de la vida es el que se nos ha venido enseñando día tras día, siendo que las construcciones sociales van más allá de lo que ya pensamos, cambian de forma tan rápida y radical que lo que somos no se ajusta a lo que debemos ser. Y cuando somos lo que debemos ser esto ya no se ajusta con el tiempo en que vivimos.
Se nos enseñó a ser barbies, a usar el cabello largo, falda y aros, a sentirnos mal cuando nos sentábamos con las piernas abiertas o jugábamos fútbol, se recalcó que la diferencia entre los “otros” era nuestro útero y ovarios, nuestro lugar en el mundo era para procrear y a veces servir al placer del otro, a ser funcionales, a no conocer nuestro cuerpo ni nuestros deseos, a ser unas “señoritas en público y unas putas en la cama” ¿Qué basura es esto? A quedar siempre bien con los demás y cuando queremos rebelarnos a estos patrones, seguimos en el mismo juego, no depilarse, querer ser tratadas como un hombre, trabajar en lo mismo que los hombres, y ser rudas para poder darse a respetar, pero ¿Qué pasa si la concepción completa de nuestros géneros impuestos varía? ¿Si nos metemos por el culo lo femenino y masculino y nos construimos según lo que nos parece más cómodo? ¿Cómo será el desmitificarnos, deshacernos de la carga simbólica que por años llevamos?
Fotografía: JavieraVentura








8 comentarios
alejandra. says:
jul 4, 2011
buenisimo!
Fernando says:
jul 4, 2011
http://www.youtube.com/watch?v=W8wfc2JNMd4
bio hombre bio mujer
Marcela Fernández Valenzuela says:
jul 4, 2011
Históricamente somos lo contrario del hombre, envidiamos el pene del hombre y eso nos hace competir como su igual, no su equivalente. De hecho el competir es muy masculino. La construcción del discurso del macho nos degrada a validarnos según la ley del espejo. Somos la edad media del ser hombre, plagadas de oscurantismo, destinadas a ser un misterio, siempre bajo la negación de lo que podríamos llegar a construirnos.
Completamente de acuerdo con tus escritos srta.
Un abrazo grande
Dani Fría says:
jul 5, 2011
total queer!
@JICEcheverria88 says:
jul 5, 2011
Buen escrito. Las mujeres se definen por un otro que es el hombre. Biológicamente son diferentes y son objetivamente diferentes de los hombres. Las mujeres no pueden ser hombres. Pero, ocupando bien los conceptos, más bien no pueden ser "machos" las hembras. Bueno hembras, es hora de que construyan entonces nuevas identidades si no les gusta lo de la barbie xD. No obstante ¿soportaría algo así la sociedad, cuando por estar asentada en un orden e ideas comunes y verdaderas, limitadas y convincentes (digo yo para que funcione la cosa pos, sino estaríamos en puro desorden. Mucha libertad no sirve dicen muchos…), no les permitirían otras perspectiva que les revuelvan el gallinero? En palabras simples: se limitan las perspectivas para que funcione un orden que puede ser controlado. Sácale los límites y quedaría la embarrada. ¿Acaso no es eso lo que piensan muchos al sacar el tema de la sexualidad y la diversidad? "Este siglo XXI está patas para arriba". Hembras, lo suyo es sexualidad y diversidad también. Hembras, al igual que otros, tienen que rendir cuentas y aguantar el "orden". Saludos Domi
me gustó harto. =)
Mario Briceño says:
jul 7, 2011
Muy bueno.
kasandra says:
jul 21, 2011
ni mujeres ni femeninas ni putas que nos queda? me gusto el escrito,saludos
bea says:
dic 3, 2011
muy bueno, es dificil ya, los patrones establecidos de hace siglos, lo que nos diferencia biologicamente es lo unico verdadero, el resto es basura, habito social, simplemente SER