- Por Nariz Sangrante
Dislocado
*
El cortejo de todos tus muertos no nos dejará cruzar la calle.
Estamos dentro de un feto puesto en un altar
y meto delicadamente mis dedos en tu boca tibia
hasta hacerte vomitar los huesos de Cristo.
Rasguñemos mi cara y luego cortemos nuestras uñas,
porque hoy mis ojos están llenos de hormigas.
Hicimos nuestro refugio con las puertas que cerramos,
fundimos todas las llaves y fabricamos cuchillos sin filo.
Me entierro en papeles arrugados hasta despertar a tus pies de nuevo.
——-
Ilustrado por Palomo
Compártelo: |














Me encanta este escrito. Un saludo a mi colega Nariz Sangrante.
En mi blog hay escritos similares, si a alguien le interesa ojear por ahí.
Gracias por tu único comentario.