- Por Piars
Esto es… es lo que hay

Hasta que logramos verla. This is it, el documental póstumo de Michael Jackson, lleva una semana en cartelera, pero desde mucho antes de su estreno ya tenía al mundo entero pendiente de la más reciente entrega de la filmografía de Jackson. Las expectativas eran altas, y podían dividirse en dos grandes grupos, que son:
1.- La puesta en escena y calidad del show.
Durante toda su vida y a la hora de grabar discos o hacer giras, Michael Jackson se caracterizó por “tirar toda la carne a la parrilla” en términos de parafernalia. Sus conciertos siempre estaban a la vanguardia en el uso de la tecnología, la moda y otros detalles ostentosos que dejaban con la boca abierta, como en la época del Bad Tour (1988) cuando se le ocurrió que sería buena idea ponerse un cohete en la espalda y volar por sobre el público mientras sonaban los últimos acordes de Man in the Mirror.
Por otro lado, la interpretación de varias de sus canciones, como Earth Song, Beat it, eran piezas dramáticas donde no sólo la música era protagonista, sino que la actuación también tenía un papel preponderante: sobre el escenario podía haber tanques de guerra, peleas de pandilleros, de gángsters o lo que fuera necesario para recrear los fastuosos videoclips del artista.
Pues bien. Aquí, la curiosidad manda y nos lleva a ver This is it esperando cómo iban a ser los conciertos que traerían a Michael de regreso en gloria y majestad… o en una patética decadencia. No lo sabíamos hasta que, después de ver el documental, confirmamos que This is it iba a ser lo más grande que hayamos visto.
2.- Michael Jackson.
Este punto se refiere a su estado físico, o dicho de otra manera, si el deterioro de su cara y la perturbadora delgadez del cantante habían hecho mella en su voz o en sus dotes de bailarín. Y sobre dicho punto sólo se puede responder que This is it demuestra que todo prejuicio es infundado y que no hay rinoplastía capaz de derrotar su oído absoluto, que dicho sea de paso, se define como la capacidad de identificar o producir cualquier nota sin necesidad de una nota de referencia. En Estados Unidos, 1 de cada 10 mil personas lo tiene, y Michael era uno de ellos.
This is it permite comprobar que Jackson era perfectamente capaz de llegar a las notas más altas de Wanna be Startin’ Something o Human Nature y que a sus 50 años era lo suficientemente joven y ágil como para ejecutar sus emblemáticas coreografías.
This is it es una película de emociones extremas. Es para “bailar y llorar”, como decía Teleradio Donoso, una banda chilena que tuvo la gentileza de separarse. Es para emocionarse, impresionarse y alegrarse, para reír y entristecerse. En ella conviven momentos hilarantes (las partes donde Michael corrige a sus músicos y lo hace “with love: L.O.V.E.” son simplemente notables), momentos románticos (I just can’t stop loving you), y otros delirantes (Billie Jean, Thriller, Black or White) que hacen que el espectador sienta que está en un verdadero concierto y que Jackson jamás murió.
En cuanto a lo afectivo This is it sale airosa, pero no por un mérito propio del documental, sino por Michael mismo. Si This is it nos hace llorar como niños no es por su tratamiento audiovisual o sus preciosos primeros planos, sino por la potencia del mensaje de amor de Jackson y canciones como I’ll be there o Heal the World, que nos conmueven con sólo sonar. Sin estos elementos, la película no hubiese funcionado de la valorable manera que lo hace.
Pero no todo puede ser tan bueno. Emociones por doquier y una excelente calidad de imagen no consiguen ocultar un error garrafal cometido por quienes estuvieron a cargo de la producción: lo narrativo. Resulta que es precisamente en lo estructural donde This is it se cae estrepitosamente. La película empieza como cualquier documental, con la selección de los bailarines y el diseño del espectáculo. Hasta ahí todo bien, porque todo aquel que fue o irá a verla sabe que es una seguidilla de ensayos y de grandes momentos como los que ya fueron descritos. Sin embargo, hay un pseudo final que después resulta no serlo y posteriormente, cuando llega el verdadero y abrupto final, no podemos hacer menos que sentirnos un poco traicionados.
El conflicto que produce la mala estructura narrativa de This is it radica en que da la sensación de estar hecha a la rápida, lo que a la larga es un flaco favor hacia la memoria de Michael y todo lo que significa su legado. Lo inexplicable es que el equipo encabezado por Kenny Ortega haya condensado las más de 100 horas de material de las que disponían en sólo 1 hora y media de película, lo que por supuesto deja con gusto a poco y refuerza la idea de que This is it no es un “homenaje”, sino un burdo producto comercial destinado a rellenar las arcas familiares de los Jackson.
Entonces, cuando uno se da cuenta de que la película terminó, queda esa amarga sensación conocida como “gusto a poco“. Durante los créditos, la cosa empeora, y de lo frustrante que es haber esperado tanto para ver el (intento de) regreso de Michael a los escenarios, el sentimiento pasa a una pena profunda (en caso de los más fanáticos) o una suerte de vacío. Si Michael nos gustaba o no pasa a ser poco importante, porque si pagamos para ver This is it, lo hicimos con la esperanza de ver algo apoteósico que durara como mínimo un par de horas. Con Michael uno siempre quiere más, y este documental no satisface el amor, el fanatismo, la curiosidad o lo que sea que nos haya motivado a ir a verla.
Kenny Ortega merece mención aparte. Para los más jóvenes, el nombre de este señor puede ser más familiar por su trabajo en las películas de la serie High School Musical que por su colaboración en las giras de Michael (Dangerous, HIStory Tour). Resulta tremendamente relevante el dato de que Ortega no venía recién conociendo a Jackson, ya que eso nos lleva inmediatamente a pensar que su experiencia lo ayudaría a hacer una mejor película. Pero no. Desperdició su oportunidad como director y permitió que el público de todo el mundo viera lo que iba a ser un espectáculo increíble, pero nada más. Y ojo, que no es menor decir que This is it muestra la génesis de uno de los shows más grandes y geniales de la historia, pero no hay que confundir entre lo (increíble) que el Jackson vivo iba a hacer, y el resultado final: un documental débil que no aporta nada nuevo, salvo dar una respuesta a nuestras expectativas, las que se detallaron más arriba.
No obstante, a veces conviene ver el lado lleno del vaso y reconocer que pese a las fallas de la “historia” que cuenta, This is it es una película tan fuerte y emotiva que merece ser vista, porque además constituye un acontecimiento único: se trata de la última oportunidad de ver a Michael compartiendo sus ideas, bailando, cantando y siendo él mismo… el que la humanidad tanto quiso.
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Escrito por Piars
Ilustración Pipems
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Lo interesante es pensar en el arduo trabajo que habia detras, toda la megaproduccion, todo lo que se cuido la voz MJ y todo para nada… nunca se llego a la meta.
Si era obvio, la pelicula narrativamente guatea en algunas secuencias, y se nota , mucho, que fue hecha a la rapida.
Ortega, ¡ hace las cosas por A.M.O.R ,no por D.I.N.E.R.O.!
Para los fans de Michael , la pelicula no te cuenta nada nuevo. Ya sabiamos que era perfeccionista a rabiar, delicado al hablar, bromista,inteligente, talentoso y muy humilde.
… ya asumo que tambien sabia que le gustaba el chicle y el koyac.
La pelicula es para aquellos que nunca lo conocieron o que creian todo lo que decia la prensa.
Perdimos a un gran hombre, una joyita de la humanidad.
carajo!
perdimos a Michael Jackson!
Extraño a MJ, él fue una gran inspiración para mi y JP… digo, por los mocasines que usaba, un clásico, kizás dehttp://antibioticosparalamente.org/magazine/wp-admin/profile.php ahí viene mi fetiche con aquellos zapatos xD.
Mis saludos, excelente crónica (ta bien crónica?). Chaos.
Drømer
Es una crítica.
La crónica es cuando relatas acontecimientos combinando elementos informativos (como los de la noticia: qué, quién, cómo, cuando…) y elementos narrativos.
Muchas, pero muchas gracias por comentar.
Paz!
Maldición! Yo no quería verla… Ahora sí!
Yo la ví y estuve a punto de pararme bailar en varios momentos. Hasta quise llorar, pero me mantuve firme para que nadie descubriera lo débil que soy.
.
Pía Querida… Bueno ya lo dije por otro medio, pero lo repito acá… Describiste todo lo que sentí y pense al minuto de salir de la sala del cine… Estaba entre plop por lo poco, por tanta omisión de cosas… No sé si la peli fue demasiado pobre o yo esperaba demasiado… Mal que mal (y muy a mi pesar aún) eran los últimos días de MJ… Todo lo que ví ya lo sabía… Me refiero a lo maneado y meticuloso que era… Y por sobre todo tenía clara consciencia de su talento…
Pero bueno… Me quedo con lo mejor de la película, lo que ví de baile y su gran oído…
Cariños!
no la he visto 8(
larga vida al rey!
buena, creo que piars debería escribir más seguido.
Javier: Piars estrena nueva columna todos los jueves a las 23:59… ya se viene la otra!!!